miércoles, 9 de septiembre de 2009

No tiene precio


Ayer, tras los nervios de dejar a Marta en el cole y de enterarnos que Elisa tenía que hacer un examen al día siguiente decidí darnos un pequeño homenaje y dejé que Eli elejiera dónde y qué quería comer. Las opciones no son muchas: hamburguesas, hot dogs o pizza. Eligió esta última, así que nos metimos en un local que me inquietó al principio por lo cutre y solitario que estaba. Tres señores regentaban el local: un italiano, un americano y un filipino. Rápidamente entablaron conversación con nosotras y al enterarse que éramos de España el filipino nos preguntó si nosotras corríamos delante de los toros :o, que su abuela de 5 generaciones anteriores era de Castilla y que él deseaba poder ir algún día a España. El americano nos dijo que Rafa (refiriéndose a Nadal) estaba en Nueva York jugando y que a él le encantaba.
Dos coca-colas y dos trozos gigantes de pizza: 5,25 dólares.
Un lunch en un rincón perdido de Hoboken: No tiene precio

2 comentarios:

  1. Qué super barato. Es un ejemplo claro de lo que habrá por allí tres nacionalidades distintas en pocos metros cuadrados, ya me estoy imaginando el local y si me apuras los olores que habría dentro, pero estaban buenas las pizzas no?

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  2. tenias que haberle dicho que eras torera por que no hay muchas hermanas con dos cojo.....como los que tu tienes. besitos gonzalo

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